jueves, 11 de julio de 2013

Gana dinero con tu red social



Te explico paso a paso el funcionamiento de Fanslave. Una vez registrado sigue los siguientes pasos:
 

PASO 1: Dirígete a http://www.fanslave.net/ref.php?ref=726370&lan=es y registreate con los datos que te pida.A continuacion,  haz "login", una vez dentro, en la parte izquierda de la web verás la frase "Conectarse desde tu cuenta de Facebook", haz clic ahí para unir tu cuenta de Facebook con Fanslave.
Ademas si tienes Google+ o Twitter podras hacer lo mismo que con Facebook.Solo vas al apartado"Tu cuenta" y alli veras las demas opciones ademas de ver videos cortos(unos 25 segundos) en Youtube.Todo esto tambien te generara ganancias.



PASO 2: Como puedes ver se abrirá tu página de Facebook, que te pedirá permiso para que Fanslave acceda a tu cuenta, acepta y cierra la ventana cuando te lo pida.
 
PASO 3: Ahora ya puedes comenzar a ganar dinero por hacerte fan de otras páginas de Facebook, en la parte izquierda de la web verás el título "GANAR CRÉDITOS" y justo debajo la palabra "Actualizar" y un listado de páginas en las que podrás hacer tus "Me gusta", hazlo en cada una de las que te interese, y justo después deberás hacer clic en "Actualizar" para que veas tus créditos y saldo actualizados
PASO 4: Tienes otras opciones en Fanslave, como la de añadir la página de fans de tu web o blog, para ganar aficionados gracias a tus créditos ganados, para ello deberás ir a la parte derecha de la web, justo debajo de la frase "TUS PÁGINAS DE AFICIONADOS" y más abajo verás la frase "Agregar nuevas páginas de aficionados" y un cajetín para incluir la URL de ésta.
PASO 5: Una vez hayas agregado la página de Facebook para la que quieras ganar fans, podrás editarlas, es decir, definir cuantos aficionados al día quieres ganar (canjearlos con tus créditos), su país, su edad, sexo, idioma de tu web...
PASO 6: Si lo que quieres es comprar saldo o créditos para comprar fans para tus páginas de fans, deberás dirigirte a la sección "Buy Credits" situada en la parte superior de tu zona de miembro, encontrarás ofertas como 100 fans por 1000 créditos, con un precio de 39,20€:

Esto es todo lo que debes saber para sacarle el máximo partido a Fanslave, espero que esta guía que hemos confeccionado para ti te sea de gran ayuda.

Una manera facil de sacarle provecho a tu red social desde casa y tan solo en 5 minutos.
Ademas si refrescas la pagina de vez en cuando te saldran mas patrocinadores para que le des al me gusta y te de mas ganancias.

 

martes, 2 de julio de 2013

La historia de Tyler






Cuando oyes la historia de Francisco, sabes que es alguien que no debería estar aquí.
Después de todo, es un perro. Un animal de un país con unos 400.000 perros callejeros que luchan diariamente por sobrevivir.
La historia de cómo Francisco llegó a Greeley, de cómo adoptó a un estadounidense, es un verdadero milagro.
Tyler Rugh, de Greeley, es el nuevo dueño de Francisco, o tal vez corresponda decir que el perro es el nuevo amo de Tyler, según como se lo mire.
Tyler de 24 años, se crió en Greeley y trabaja en Jamplay.com, firma que da clases de guitarra por internet, con oficinas en Greeley. Tyler es el productor de videos online.
La extraña historia de Tyler y Francisco comenzó el mes pasado, cuando el estadounidense fue de vacaciones a Puerto Rico con su novia, Rebekah Marsh. Los dos viven en Greeley y fueron a visitar a una amiga de este pueblo, Sirah Masters.
"Un día fuimos a un restaurante en Puerto Rico y vimos a este perro en la entrada", relata Tyler. "Lo acaricié y entramos. Al día siguiente volvemos al mismo restaurante y allí estaba él. Lo acaricié de nuevo".

Más tarde, cuando Tyler y Rebekah salieron del restaurante, el perro los siguió. Fueron a un bar en la playa y el perro se sentó en la arena, observándolos.

"De algún modo logró meterse en el bar y apareció a mi lado", dice Tyler. "Fue ahí que empecé a encariñarme con él".
El perro los siguió a su departamento y se pasó toda la noche frente al edificio. Al día siguiente la pareja se fue a bucear. "Levanté la cabeza y allí estaba él en la playa, mirando".
Tyler llamó a su madre y le preguntó qué opinaba, si valía la pena tomarse el trabajo de hacer los trámites para llevarse al perro. Ella le dijo que sí.
Al día siguiente --el día previo a su partida-- Tyler y Rebekah llevaron al perro, que bautizaron Francisco, a un veterinario para que autorizase su viaje a Estados Unidos.
"En el camino, un auto atropelló a Francisco. Lo lastimó y salió corriendo".
Fue entonces que comenzó la segunda parte del milagro.
"Desapareció", expresó Tyler. "Estaba lastimado. Lo buscamos por todos lados, pero no lo pudimos encontrar. Al día siguiente nos fuimos. Lloré durante todo el viaje en el avión".
Tyler pensó en adoptar otro perro abandonado en Greeley.
A los pocos días, Masters estaba trabajando en un restaurante y un cliente le dijo que quería darle los restos de la comida a un perro que estaba afuera, con heridas en las piernas, que había estado sangrando en la playa.
Masters acompaño al cliente y encontró al perro. Le atendió las heridas y llamó a Tyler.
"No lo podía creer", cuenta Tyler. "Había encontrado a Francisco".
Comenzó de inmediato un largo trámite para traerlo a Greeley. Masters consiguió un certificado de salud de un veterinario y un certificado de adopción de Estados Unidos, e hizo los arreglos para que viajase a Colorado.
Así, Francisco, el perro callejero que adoptó a un estadounidense, viajó de Puerto Rico a Nueva York y de allí a Denver, donde los esperaba Tyler.
"Sirah y su madre hicieron todo lo necesario para que Francisco pudiese venir. Tenemos una enorme deuda de gratitud con ellas", dijo Tyler.
En total, Tyler gastó unos 500 dólares para traer al perro. Pero lo considera dinero bien invertido.
Tyler y su nuevo amigo son casi inseparables. Francisco no se le despega ni un minuto, duerme a su lado y adora a su nuevo amo.
Francisco, mezcla de ovejero alemán con otras razas, tiene que subir cinco kilos (10 libras) y Tyler lo está entrenando.
Francisco es el primer perro que tiene Tyler, y está bastante claro que Tyler es el primer amo que tiene el animal.

La historia de Wheelie Boy BabybearMR

    
 Wheelie Boy BabybearMR es un Yorkshire Terrier de 4 años de edad que está paralítico. Se fracturó el cuello al brincar del regazo de su dueña y a partir de entonces su vida ha sido una increíble historia de amor, lucha y fortaleza.
El problema se originó por un defecto congénito en el cuello del cual, ni la dueña ni el veterinario estaban enterados, a pesar de que ya había tenido problemas con el cuello. En ocasiones anteriores, el diagnóstico siempre había sido un nervio oprimido por los discos de la columna, y la cura medicamentos.
Esa había sido su vida hasta el día en que brincó de las piernas de su dueña y al caer dio un aullido tan raro que de inmediato su dueña supo que había algo mal. Al tratar de recogerlo Babybear tuvo un ataque, de pronto quedó paralizado y su lengua se volvió azul. Por suerte también estaba su dueño quien le dio respiración boca a boca mientras lo llevaban al hospital veterinario.
Cuando llegaron, los doctores les dijeron que un minuto más y Babybear habría muerto. Luego de tomar muestras de sangre, placas de rayos x y hacer otros estudios el veterinario preguntó a los dueños si querían hacer todo lo posible por salvarlo, aunque esto significara un gasto fuerte. La respuesta fue sí.
Sin embargo las predicciones no eran nada buenas ya que aparte de los problemas en el cuello, los análisis mostraron trastornos severos en el hígado por lo que el veterinario no dio ninguna esperanza. La familia decidió llevar a Babybear a casa, para que estuviera cómodo y con la gente que lo quería en su últimos momentos.
Fue un fin de semana difícil, Babybear apenas comía por medio de un popote, su dueña no lo dejó ni un instante y lo peor del caso, si Babybear sobrevivía hasta el lunes, el veterinario les había comentado que tendrían que decidir que hacer respecto a él, es decir optar por la eutanasia.

Babybear sobrevivió, así que sus dueños hicieron una cita para dormirlo, sin embargo, ambos estaban desconsolados e incluso sus hijos vinieron a verlo y a despedirse de él. Después de platicarlo, la familia tomó la decisión de consultar a otro veterinario, esta decisión le salvaría la vida a Babybear.
El nuevo veterinario descartó el problema en el hígado y diagnosticó Inestabilidad Atlantoaxial, un defecto congénito donde las 2 primeras vértebras cervicales no están bien sujetas, por lo que era necesario tomar más placas. Lo que estas demostraron fue que Babybear tenía roto el cuello, el veterinario no entendía cómo podía estar vivo ya que internamente estaba completamente decapitado. Para salvar la vida de Babybear reomendó una operación para asegurar el cuello con clavos; una operación riesgosa, cara y no había manera de asegurar el éxito de la misma, sin embargo era la única opción.
La familia de Babybear decidió correr el riesgo, juntó el dinero y justo en el traslado al hospital para la cirugía Babybear perdió el conocimiento de nuevo, hubo que volver a darle respiración boca a boca y al revivirlo empezaron una serie de problemas de incontinencia que forzaron al hospital a posponer la cirugía hasta tenerlo estable. Luego de estabilizarlo, finalmente pudieron proceder a la operación.
Babybear llevaba para entonces 5 días sobreviviendo con el cuello enteramente cercenado por dentro. La operación fue un éxito, el cuello de Babybear fue sujetado con alambres y cemento para huesos. Babybear dejó el hospital junto con instrucciones de terapia y medicamentos. En este punto estaba tan débil que la única manera de alimentarlo era con una jeringa. A las 8 semanas tuvo su primera revisión, el veterinario dijo que estaba muy bien y pregunto que si ya estaba caminando. La respuesta fue no. Sin embargo podía parase en las patas traseras donde había un músculo firme pero al parecer estaba perdiendo todo en la parte delantera del cuerpo. La recomendación fue probar con una nueva terapia acuática.
La nueva vida de Babybear y su dueña consistía ahora en terapia física 3 veces a la semana y acuática 2 más en la tina de la casa, medicamentos e investigación respecto a cómo ayudarlo a tener una vida “normal”. Así fue como encontraron, en internet, la ayuda de una comunidad cada vez mayor de amantes de los perros. Especialmente de dueños de perros con desventajas o problemas físicos. Allí, se enteraron que la dueña de un perro que usaba una silla de ruedas la estaba donando pues su perro había muerto recientemente. La silla tuvo que ajustarse y en un primer momento no le gustó a Babybear, pero entre su dueña y su veterinario buscaron la manera de ayudarlo. También hubo que ponerle un sujetador para la cabeza ya que Babybear no podía mantenerla arriba por sí mismo. Al mismo tiempo comenzaron una terapia de acupuntura para él. Todas estas terapias combinadas con el amor y la perseverancia de sus dueños han logrado no sólo prolongar la vida de Babybear sino conseguir pequeños adelantos en su recuperación. Se han necesitado una nueva cirugía para realinear el soporte de cuello, una nueva terapia acuática, una nueva silla de ruedas, masajes diarios, pañales y mucha paciencia para que hoy en día Babybear lograra dar algunos pasos por solo y ahora, para ayudarlo a tener mayor fuerza en las patas, en lugar de usar sus “llantas” usa un soporte de tela. Es muy probable que con los cuidados, empeño y el amor de su familia Babybear vuelva a caminar algún día. Probablemente nunca volverá a ser el perro que era antes de su accidente pero todos y cada uno de los esfuerzos de las personas que se han involucrado en su vida han sido recompensados por el inigualable amor que Babybear les retribuye día a día

Desde muy pequeña, Chloe-Jeane Wendell ha tenido una relación especial con los animales. Pero en los dos años que han pasado desde que sus padres llevaron a Sunny Boy a su finca en Louisiana (Estados Unidos), esta chica de 16 años, estudiante de bachillerato, ha establecido con su caballo half quarter palomino un entendimiento y una relación más estrechos de lo que nadie esperaba. Sunny Boy, que posiblemente fue maltratado cuando era un potrillo, se asustaba con el menor contacto humano. “No dejaba que nadie se le acercara”, cuenta Mark, el padre de Chloe-Jeane, “pero mi hija tuvo un efecto calmante inmediato en él, lo que le permitió ensillarlo y montarlo”. El caballo y la joven se volvieron inseparables. “Es un encanto”, dice ella con cariño.
En marzo de 2008, toda la familia —Mark, su mujer, Bobbi Jo, Chloe-Jeane y su hermana pequeña, Kristen, de 15 años— se vistieron de vaqueros para el desfile del Festival Rosebud de Vivian, y trotaron en sus caballos detrás del alguacil y su comitiva. Chloe-Jeane montaba a Sunny Boy, y Kristen a su potranca, Angel. Apenas habían recorrido unas calles cuando un enorme perro pit bull salió corriendo de entre la multitud en dirección de Angel y empezó a atacarla. La potranca le lanzó coces, y Kristen saltó al suelo para evitar que la tirara. Entonces, gruñendo, el perro se le echó encima. Chloe-Jeane desmontó para defender a su hermana. “Nos quedamos mirando aquello horrorizados”, recuerda Mark.
Chloe-Jeane soltó las riendas, y su caballo dio un respingo, como si fuera a echar a correr; pero cuando el pit bull se volvió para abalanzarse sobre ella, Sunny Boy, de 545 kilos, se detuvo en seco y se interpuso entre los dos. Para sorpresa de todos, se enfrentó al perro y empezó a cocearlo con fuerza en la cara. “Yo estaba pasmada”, dice Chloe-Jeane. “Por lo general, evita a otros animales”.
El feroz perro se fue contra el caballo de Mark y empezó a morderle las patas. Los empleados del servicio de control de animales intervinieron y atraparon al pit bull, al que luego tuvieron que sacrificar.
Los amigos de Chloe-Jeane la rodea-ron y le dijeron: “¡Tu caballo te ha salvado!” En efecto, ese comportamiento había sido excepcional. “He vivido rodeado de caballos toda mi vida y jamás había visto a ninguno atacar así a otro animal”, asegura Mark. Esa noche, Chloe-Jeane visitó a Sunny Boy en su corral. “Le di dulces y le expresé mi inmensa gratitud por haberme defendido. Creo que ya sabía lo que sentía”.
Es probable que Sunny Boy siga rea-lizando actos heroicos, ya que los Wendell planean hacerlo participar en un programa de equinoterapia para niños discapacitados.
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Los héroes cánidos de Japón

Los héroes cánidos de Japón

Para que no se diga que solo sacamos por aquí la parte más oscura de Japón, os traemos hoy una de esas historias de animales que han quedado escritas en la memoria colectiva del pueblo nipón por la gesta que estos perros llevaron a cabo. Se trata de los perros Taro y Jiro, posiblemente los canes con más estatuas levantadas en su honor en el país del sol naciente y quizás en el mundo.

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En 1957 partía hacia la Antártida la primera expedición japonesa, que pasaría un año entero allí, en la base de investigación “Showa” (69 ° 00 ‘S 39 ° 35′ E).  Junto con el equipo de 11 expedicionarios viajaron 15 perros de la raza Husky Sakhalin (Karafuto-ken), que tirarían de los trineos en las distintas salidas de exploración desde la base. Todo fue bien y pasado el año, en febrero de 1958, el segundo equipo se dirigía hacia la base para reemplazar al primero, pero un fuerte temporal hizo que el barco en el que viajaban quedara atrapado en el hielo a bastante distancia de la base japonesa.
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El barco y sus tripulantes fueron rescatados por un buque rompehielos estadounidense y la segunda temporada en la base tuvo que ser suspendida. In extremis, los once ocupantes de la primera expedición fueron evacuados en helicóptero pero los quince perros corrieron peor suerte y tuvieron que ser abandonados en la fría Antártida. El equipo, a su llegada a Japón, tuvo que soportar no pocas críticas por ello pero alegaron que la vuelta a por los perros hubiera supuesto un grave y costoso peligro que no se pudo afrontar.
Pasó otro año y la tercera expedición volvió a la base para reemprender las actividades pausadas forzosamente el año anterior. Cuál fue su sorpresa cuando descubrieron que no todos los perros habían muerto. De los quince perros, siete habían muerta atados a las cadenas que los sujetaban, pero otros ocho habían logrado soltarse. de estos ocho, seis nunca fueron encontrados pero otros dos, Taro y Jiro, permanecían en el lugar. Habían sobrevivido durante once meses en plena Antártida respetando los cuerpos de sus compañeros muertos, ya que no había signos de necrofagia. Los perros habían aprendido a cazar pingüinos e incluso alguna foca y sobrevivieron a las duras condiciones climáticas.
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Los dos perros se convirtieron en héroes nacionales y automáticamente la raza a la que pertenecían la Karafuto-ken, se convirtió en la más popular del país y fue la más demandada hasta la década de los 90.
Taro volvió a su ciudad de origen Sapporo, y vivió en la Universidad de Hokkaido hasta su muerte en 1970. Jiro se quedo en la Antártida y murió por causas naturales en 1960.
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Taro y Jiro y Kitamura Yasukazu, científico que estuvo en la primera y la tercera expedición en el momento de su reencuentro.
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En 1983, su historia fue llevada al cine por el director Koreyoshi Kurahara y “Nankyoku Monogatari” (Cuento de la Antártida)” se convirtió en una gran éxito de taquilla “. En 2006, Walt Disney Pictures realizó la película, “Eight Below”.
Taro y Jiro son actualmente expuestos en la Universidad de Hokkaido y en el Museo del Parque de Ueno, Tokio.
Se  pueden encontrar monumentos en recuerdo de Taro y Jiro en distintas ciudades de Japón. El más famoso esel que se encuentra a los pies de la Torre de Tokyo, que muestra a la manada completa y que fue erigido en 1959 por la Sociedad Japonesa para la Prevención de la Crueldad contra los animales.
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Detalle de el monumento en la torre de Tokio
Monumento a Taro y Jiro en la ciudad de Nagoya
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En alguna versión de la historia se puede encontrar también que durante la estancia de la primera expedición, un grupo de científicos se perdió en mitad de la nada en una de sus salidas y que Taro y Jiro fueron soltados, corrieron hasta la base y volvieron hasta el mismo punto con ayuda, lo que salvó la vida de los expedicionarios extraviados. No incluyo este punto en la historia por parecerme un adorno posterior, aunque quizás me equivoque, pero mucha casualidad me parece ya.
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Tejido por Sinuhé
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Fuentes:
http://www.japonpop.com/
http://keiji-hagiwara.blogspot.com/

Los heroes delfines



Un grupo de salvavidas que entrenaba en una playa de Nueva Zelanda vivió una experiencia inolvidable pero, según los expertos, no inusual: ser salvado por delfines.
El hecho tuvo lugar cuando un ejemplar de gran tiburón blanco, de tres metros de longitud, irrumpió en una zona de entrenamiento, a escasa distancia de los salvavidas.
De repente, éstos vieron cómo media docena de delfines los rodearon nadando en forma de círculo. Los cetáceos, extremadamente agitados y batiendo el agua con sus colas, formaron una especie de cadena defensiva a torno a los salvavidas durante unos 40 minutos.
La operación no terminó hasta que las personas, tres salvavidas y la hija adolescente de uno de ellos, fueron conducidas por los delfines a un área segura.

La historia de una perrita callejera







En el 2008, una perrita callejera salvó a un bebé que había sido abandonado dentro de una caja de cartón en un terreno baldío en Brasil. Según informó el portal G1 de la red Globo, el animal empujó con el hocico la caja en la que estaba el niño hasta el cordón de la vereda, y comenzó a ladrar, despertando a los vecinos. La policía supone que el bebé, que pesa poco más de 2,5 kilos y mide 44 centímetros, nació pocas horas antes de ser encontrado por la perra, ya que tenía vestigios de sangre en el cuerpo. El pequeño se encontraba en buenas condiciones internado en un hospital, ya que tenía pocas horas de vida.

La historia de Unshkins







Peter Choyce, en silla de ruedas, estaba disfrutando de una tarde soleada en la cochera de la casa de su vecino. Él estaba escribiendo en su portátil con su gato a su lado. Dos hombres en un coche pensaron que sería un blanco fácil y se detuvieron. Uno de los agresores golpeó a Choyce en la cara y tomo el portátil. Unshkins, así se llamaba el gato negro con patas blancas, voló a la cara del atacante, arañándole frenéticamente y ensangrentando el rostro del criminal.