En el 2008, una perrita callejera salvó a un bebé que había sido abandonado dentro de una caja de cartón en un terreno baldío en Brasil. Según informó el portal G1 de la red Globo, el animal empujó con el hocico la caja en la que estaba el niño hasta el cordón de la vereda, y comenzó a ladrar, despertando a los vecinos. La policía supone que el bebé, que pesa poco más de 2,5 kilos y mide 44 centímetros, nació pocas horas antes de ser encontrado por la perra, ya que tenía vestigios de sangre en el cuerpo. El pequeño se encontraba en buenas condiciones internado en un hospital, ya que tenía pocas horas de vida.